Suiza: Del Oeste hacia el Este en tren

Una nueva semana, y un nuevo destino. En esta ocasión era Suiza, y nos íbamos a escapar durante cinco días a conocer tan extraordinario país en su medio de transporte más emblemático: El tren.

Suiza presume de puntualidad. Culturalmente la falta de puntualidad está muy mal vista y es algo con lo que hay que tener cuidado. Es por ello que sus trenes no se retrasan ni un minuto, ni al llegar, ni al irse, hasta el punto en el que si no estás seguro de si la próxima estación es donde te bajas, puedes mirar el reloj para ver si es la hora en la que deberías estar llegando.

Nuestra primera parada era Montreux, una preciosa ciudad de callejuelas encantadoras con varios miradores de vistas fantásticas. Nos dirigimos directamente al Hotel Tralala, un rincón pequeñito de muy buen trato y habitaciones acogedoras con un diseño muy limpio.

Salimos a dar una vuelta y a ver algunos de los sitios más interesantes del lugar. Lo que más me llamó la atención fue el Lago Leman, y la estatua de Freddie Mercury.

Paseo por Montreux

Se nos empezaba a hacer tarde y en Suiza las cenas son más bien temprano, así que corrimos al restaurante que íbamos a conocer ésa noche: El Restaurante Le 45, donde probamos algunos platos tradicionales con una presentación poco convencional. Delicioso.

El primer día había sido genial y empezamos el segundo a lo grande. Cogiendo un bus -con absoluta puntualidad- nos acercamos al castillo de Chillon, un precioso castillo en la orilla del Lago Leman que conserva su interior maravillosamente. He conocido varios castillos de Europa y el Castillo de Chillon me pareció uno de los más auténticos y mejor conservados.

Castillo de Chillon

Tras esta visita, volvimos a la estación de tren donde cogimos el Goldenpass Panoramic, un impresionante tren panorámico que te permite ver los increíbles paisajes suizos sin ningún tipo de molestia visual, y con la comodidad de ir en un tren muy bien acondicionado. Paramos a mediodía en Gstaad, una pequeña población encantadora que tiene de todo: lugares donde hacer esquí, montar a caballo, turismo para todo el año y para casi todos los públicos. Comimos en el restaurante Bernerhof antes de dar un paseo por este sitio y después continuamos nuestro viaje. Nuestro destino era Interlaken, donde hicimos noche en el Hotel Carlton-Europe y al día siguiente cogeríamos un barquito hasta Brienz.

Tras nuestro paseíto en barco, nos tocaba una jornada que me recordó a mis mejores tiempos de interrail: Cogimos cuatro trenes, pasando por Lucerna, Pfäffikon, Chur y finalmente nuestro destino, St. Moritz, donde hicimos noche y cenamos en el Hotel Schweizerhof. Nuestras habitaciones daban al lago de Sankt Moritz. Por la noche hacía bastante frío y se notaba en las vistas, pero por la mañana…

Lago de Sankt Moritz

En nuestro penúltimo día hicimos uno de los trayectos más largos y sorprendentes de todos los que hicimos en los trenes suizos: El Glacier Express hacia Zermatt, un viaje de casi 8 horas de paisajes sobrecogedores la mayoría cubiertos de nieve. Una auténtica pasada y un absoluto imprescindible en tu viaje por Suiza.

En Zermatt sólo nos quedaba una cosa por hacer: la subida a Gornergrat, desde donde se puede ver el Matterhorn. Era el broche de oro a un viaje de paisajes increíbles, la subida a una cumbre nevada que te deja sin aliento.

Gornergratt

Nuestro recorrido en tren por Suiza fue un viaje express donde la puntualidad de los trenes nos ayudó a conseguir completar nuestro recorrido sin sobresaltos. Pude ver un país precioso y hacer algunas fotos de Suiza con las que estoy muy contento.

¿Quieres ver el vídeo? Pues lo tienes esperándote en Minube.tv. Si quieres seguir nuestros pasos y recorrer éstos lugares, echa un vistazo al plan que hemos creado en minube.

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