Rincones de cine: Conan, el bárbaro

Hace muchos años, entre 1981 y 1982, Arnold Schwarzenegger pasó una temporadita en España. No estuvo lo que se dice “de viaje”, pero sí que visitó algunos de los rincones más emblemáticos del país. ¿La razón? “Conan, el bárbaro”, una de sus películas más conocidas y más querida por los fans de este actor, se rodó casi integramente en España.

¿Te animas a un recorrido por sus localizaciones? Porque más cerca es imposible…

Una de las escenas de la cinta en la que Conan pasea por un bosque de piedra lleno de monumentos naturales, no es es otro sitio que La Ciudad Encantada de Cuenca.

Es uno de los lugares naturales más famosos de la península y no es de extrañar. Fue declarado Sitio Natural de Interés Nacional en 1929 y, desde entonces, miles de viajeros han recorridos sus sendas, al igual que hizo el famoso actor hace ahora 31 años.

En Las Salinillas, un paraje desértico dentro del Desierto de Almería (Almería), se han rodado muchísimas películas del viejo oeste y, además, parte de las escenas de Conan. Y es que, gracias a su características naturales, este desierto español es ideal para represetanciones de paisajes áridos y abandonados.

El poblado de Conan no estaba en Cimeria, si no en los Montos de Valsaín (Segovia). Allí es donde se grabaron algunas escenas de Conan, entre arboledas, arroyos, nieve y un improvisado campamento en el corazón de España y con el actor Jorge Sanz dando vida al Conan niño. Por la zona todavía hay gente que recuerda este rodaje, con sus espadas y todo el montaje que supuso la película, con numerosos extras.

El Cabo de Gata ha sido elegido varias veces como marco para ambientar grandes películas, entre ellas “Indiana Jones y la última cruzada”, “El bueno, el malo y el feo” o, por supuesto, “Conan, el bárbaro”, que utilizó la zona de las dunas de la costa como telón de fondo para sus andanzas.

No es de extrañar que elegieran este Parque Natural, ya que es uno de los paisajes más arenoso y secos de toda Europa, pero a la vez uno de los más hermosos.

En esta ocasión y en muchas otras, la belleza natural de España hizo posible ambientar una película en su totalidad, sin necesidad de utilizar montajes o escenarios de cartón piedra.

Poco a poco iremos publicando más post sobre rincones de cine pero, hasta entonces, una pregunta: ¿Ya pisaste por donde pisó Conan?

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