Hoy es lunes. Primer día de la primera semana después de nuestro primer FITUR. Buen día, por qué no, para contar impresiones sobre la más importante feria de turismo de España.

  1. FITUR es una Feria enorme. Abrumadora. Gigante. Se necesitan varios días y varias personas para visitarla a fondo.
  2. El sector turístico tradicional, como bien comentaba Raúl el otro día, continúa anclado en el pasado. Era hablar de Internet y salir corriendo (o por la tangente; o con un “no, si nosotros ya tenemos una web”).
  3. Muchísimo dinero gastado en marketing tradicional: expositores espectaculares, catálogos e incluso libros en cantidades ingentes y con un nivel muy elevado de impresión, cartelería, jamones, vinos…
  4. Un stand de FITUR sin azafata explosiva era sinónimo de un stand vacío.
  5. Preguntar por responsables de marketing puede terminar llevándote a hablar con alcaldes (quién lo iba a decir).
  6. La Feria de Turismo es uno de esos sitios elegidos por la gente del espectáculo para dejarse ver: presentadores de televisión repartiendo sonrisas, políticos que aman cada una de las localidades que pisan como si fueran suyas, actores que promocionan destinos turísticos…
  7. FITUR es algo así como un parque temático de las personas. Sin duda, lo más interesante era pasear e ir mojándose de un ambiente totalmente cosmopolita. Una maravillosa combinación de razas, géneros y números que enriquece el alma.
  8. Faltaba Internet. Faltaba 2.0. Sólo un pequeño rincón (aunque repleto e interesantísimo) en 12 pabellones: Fiturtech 2.0.

Moraleja: ¿Para cuándo habrá un FITUR 2.0? ¿Cuándo se darán cuenta los actores tradicionales de que el sector turístico está cambiando? ¿Cuándo entrarán todos de nuevo en la revolución de los viajes en Internet?