“Viajar es la mejor manera de aprender y sobre todo quitarte prejuicios que sin querer tenemos”, entrevistamos a Fernando Rutia

Hoy entrevistamos a Fernando Rutia, un viajero muy especial que, intentando superar una depresión, dio un giro completo a su vida: emprenderse en una vuelta al mundo… Sin prisas. Ese es su estilo de vida ahora, ese es su lema y su forma de ver semejante aventura: tomárselo con calma. Su viaje lo ha dividido en cuatro etapas: la primera (la actual) terminará en Nueva Zelanda después de dos años. Después recorrerá América de sur a norte, a continuación conocerá el norte de Asia y el centro y norte de Europa y, por si fuera poco, finalizará descubriendo África, Oriente Próximo e India. ¡Eso sí que son ganas de viajar! Puedes descubrir todos fernando rutia o a través de vuelta al mundo sin prisas.

En Huangshan

¿Cuál es el primer recuerdo de un viaje que tienes?

Hablando del extranjero fue en 1994, a Londres, para vivir un tour muy especial con un grupo llamado Primal Scream y visitar a mis hermanas. Era mi primer viaje fuera de España, y conocer Londres era un deseo que tenía desde muy joven, si además añado que viví una experiencia con un grupo que empezaba a ser Top en el mundo, se me hace inolvidable. Por otro lado no tenía ni pizca de idea de inglés, pero logré salir adelante con ingenio.

En España, donde más y mejores recuerdos tengo fue mi primer viaje a Menorca, una isla que me hizo sentir genial nada más pisarla y a la cual me fui a vivir al año siguiente de esas vacaciones.

Dices que cuando te dijeron de hacer la vuelta al mundo, se encendió en ti una luz. ¿Cómo va esa vuelta al mundo “sin prisas” y esa lucecita?

Bueno, estaba en un momento muy difícil de mi vida, intentando superar una depresión que ya me duraba mucho tiempo y sin encontrar un rumbo claro que seguir para salir de ella. De repente se empezaron a abrir en mi vida puertas que no había descubierto, entre otras, filosóficas y junto con ese cambio que estaba sufriendo me estaban llegando señales de un viejo sueño dormido, que era viajar sin límite de tiempo y descubriendo todo lo que pudiese durante el camino. Fue viendo un documental donde más me inspiré, pero además varias conversaciones con amigos, me llevaban siempre a lo mismo: dar una vuelta al mundo.

De repente esa ‘lucecita’ que se encendió en mi cabeza, me dejó escuchar mi voz interior y adivinar que tenía que desprenderme de una mochila que llevaba encima y que movía conmigo continuamente. Hablo de una mochila emocional y también material. Decidí vender todo lo que tenía y comenzar a pensar en positivo, a vivir el presente, dejar el pasado como recuerdo y escuela e intentar que el futuro no me crease ansiedad como hasta entonces.

En cuanto al viaje, me puse a buscar información, internet hoy en día ha abierto muchas posibilidades, y descubrí que muchas cosas de las cuales no sabía nada eran posibles: hacer voluntariados para conocer mejor los lugares y las culturas y viajar con los recursos justos, entre las mejores. Esto además me daba la oportunidad de enfocar por fin mi vida hacia algún lugar, en este caso sin límite y vivir una aventura única.

Actualmente puedo decir que la realidad ha superado a lo que programé y esperaba encontrar, por lo que va genial y me siento muy afortunado.

rutia

¿Hay algún destino soñado que todavía no conozcas? ¿y alguno para repetir?

Sí, quiero conocer África, que lo he dejado para la última etapa del viaje y América del sur que está previsto recorrer en unos meses.

Repetiría todos y cada uno de los 25 que he visitado hasta ahora, pero destacaría: Irán, China, Vietnam, Tailandia o Indonesia y a los que espero, cuando termine el proyecto tal y como lo he planteado, pueda volver. He dejado grandes amigos y personas a las que les tengo un cariño especial.

Por ejemplo sobre Irán me gustaría añadir que me enseñó, aunque algo ya lo había intuido: que nos están engañando todo el rato a través de los medios de comunicación. Es un país donde te reciben con los brazos abiertos y me ocurrió, que muchas veces las personas se acercaban a mi para agradecerme que estuviese allí. Ten en cuenta que mi look con mi sombrero parece americano, aún así, en ningún caso, me sentí amenazado ni violentado, al contrario.

Después de tanto viaje, ¿cuál es el consejo viajero que darías a nuestra comunidad?

Que no paren, viajar es lo mejor que podemos hacer por nosotros. Es la mejor manera de aprender y sobre todo quitarte prejuicios que sin querer tenemos, debido, sobre todo, al bombardeo continuo de noticias negativas que destacan lo malo de muchos países y sobre todo de sus gentes, olvidándose de lo bueno y que suele ser la norma.

Añadiré que viajar en solitario no esta exento de peligros, aunque yo no los he encontrado, pero es real, como lo son en tu ciudad y cerca de tu casa, que también existen, aunque la costumbre te ayuda a sobrellevarlos o ignorarlos, así que mi filosofía es mejor conociendo lo nuevo, que viviendo lo de siempre.

¿Y algo que tú hayas aprendido?

Son muchas cosas, pero voy a destacar apreciar y disfrutar lo que la vida te ofrece en cada momento. Y también muy importante: perder el miedo, aunque no el respeto, a lo desconocido. La gente por el mundo quiere conocer a otros, los diferentes para ellos, y su humildad y humanidad es extraordinaria con los forasteros, hablo sobre todo de Asia.

La pregunta final: ¿por qué recomendarías minube?

Porque he descubierto un lugar donde la gente habla de lugares especiales y que aunque en algunos casos estén dentro de circuitos turísticos, también los hay fuera de ellos y que solo un viajero curioso puede mostrar, lo que es perfecto para mi forma de viajar. Además yo puedo aportar mi granito de arena y mostrar a otros esos sitios especiales que descubro en mi camino.

Imagen varias fotos

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