Descubriendo parte de la Cantabria Infinita

Cantabria presume de ser infinita, de tener tantas actividades distintas que puedes pasarte días y días haciendo cosas diferentes, así que en compañía de Avistu y de Cristina Lozano nos fuimos a comprobarlo.

El plan consistió en llegar por avión a Santander y de buena mañana dar un paseito por la playa de la Concha y el Sardinero, que a esas horas con la ciudad aún despertando estaba realmente preciosa. Después de un buen desayuno en el Restaurante Balneario de la Concha y con las pilas cargadas, nos fuimos a Somo que es uno de los mejores puntos del norte de España para aprender y practicar Surf. Tanto que tienen un centro de Surf que ayuda a informar y gestionar todas las escuelas de surf de la zona. Tuvimos un día precioso, con olas no demasiado grandes ideales para aprender. Noveles como éramos no conseguimos ponernos de pie en la tabla salvo por un par de segundos, pero la experiencia fue genial, divertidísima y acabamos deseando repetir.

Nuestra parada para comer fue muy cerquita, en el precioso restaurante Marina Pedreña, donde entre otras delicias recuperamos fuerzas con un arroz con bogavante que estaba para chuparse los dedos. Continuamos la tarde con más actividades acuáticas en el centro de actividades acuáticas Marina Cudeyo, donde pudimos conocer la bahía de Santander tanto en kayak como en Catamarán. Este último fue especialmente espectacular porque aprendimos a utilizar el viento y la embarcación iba como el rayo por el agua. Y tras todo un día de deporte, cargamos la batería cenando en el Restaurante La Montaña, donde las carnes fueron su especialidad, acompañados por vino de la zona.

El segundo día lo utilizamos para deleitarnos con algunas de las maravillas naturales de la zona. Visitamos la alucinante cueva de El Soplao que tiene entre otras características la de tener estalactitas excéntricas, y sus techos son una maravilla.

Además nosotros hicimos el programa de visita de turismo-aventura que te adentra mucho más en la cueva que la visita habitual, vestido con un monto, botas y frontal. Por la tarde tras para en Potes a comer, subimos en el teleférico de Fuente Dé para quedarnos maravillados con la espectacularidad de Picos de Europa.

Esta vez nuestro alojamiento estaba en la preciosa casona Las Cinco Calderas, un lugar perfecto para desconectar, con un alojamiento que te hace sentir en casa instantáneamente. Además era un alojamiento muy cómodo para comenzar el día siguiente haciendo una etapa del camino de Santiago del Norte, una etapa que recorre el trayecto entre Güemes y Santander. Una etapa preciosa por que se camina casi siempre siguiendo el mar, pasando por acantilados.

Empezamos en el Albergue de Güemes, que merece la pena visitar por ser un museo de los viajes de su fundador, el Padre Ernesto. Si pasáis por allí, preguntadle que os enseñe el 4×4 con el que estuvo viajando por Africa y Sudamerica y si podéis echad un ojo a su colección de diapositivas de todos sus viajes. Alucinante. Por la tarde, tras degustar la exquisitez de los platos de Casa Setien, aprendimos a jugar al golf en Abra del Pas, que tienen todo tipo de clases para los más expertos e inexpertos y fue una manera de entrar en contacto con este deporte. Lo mejor del golf es que la competición es contigo mismo y con la dichosa bolita que no parece querer hacerte mucho caso. Ojo, engancha.

En nuestro último día no podíamos dejar de irnos sin conocer el parque de la Naturaleza de Cabárceno. Este espacio en el que los animales viven en recintos gigantescos en estados de semilibertad es todo un ejemplo de como deberían ser todos los zoológicos del mundo. Además lo visitamos como parte de su programa de Vida Salvaje, donde puedes estar todo el día visitando el parque en compañía de los veterinarios y cuidadores, lo que te permite tener un acercamiento mucho mayor a los animales y además entender el funcionamiento del Parque y el especial mimo que se tiene por todo.

Con esto llegaba la hora de marcharnos de Cantabria, habían sido cuatro días llenos de actividades diferentes entre si y todas igual de interesantes. No se si en algún momento encontraremos el final de Cantabria, pero de momento para nosotros si que fue infinita.

Si quieres saber más de nuestro viaje, puedes consultar nuestro plan de viaje.

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