¡Para quedarse helado!

Hace poco hablamos de algunos de los volcanes más especiales que hay por la Tierra. Pero, la verdad, hace frío, y ahora lo único que te viene a la cabeza se parece más a un cubito de hielo que a un camino de lava volcánica.

Así que, para seguir la monotonía que ocupa todas las noticias, hablemos de rincones fríos. Pero, atención, no de fríos porque sean insípidos, sino todo lo contrario: fríos porque en ellos hace frío.

Por ejemplo los Absolut Icebar de Estocolmo o Londres. 5º bajo cero son los culpables de que haga tanto frío en este bar donde es indispensable ir con un buen abrigo y mentalizado. Aquí, hasta los vasos son de hielo. En Tailandia también hay un bar de hielo. Sí, has leído bien, en Koh Samui (Tailandia).

Nuevo York siempre está ahí. Es un destino que tiene encanto durante cualquier época del año. Así que, ¿Por qué no ir en invierno? El frío se puede combatir patinando en la famosa pista de hielo que se instala en la plaza del rascacielos Rockefeller Center. Seguro que si te preguntan por una pista de hielo, tu cerebro visualiza esta. Es normal, ha salido en tantas películas y anuncios que la conoces aunque no quieras.

En la región de Laponia, donde vive Papá Noel, hace frío, tanto como para poder construir un castillo de hielo y que no se derrita. Es el caso del Lumilinna (Castillo de Hielo) que se levanta y permanece en pie desde enero hasta abril. Dentro, un hotel y un restaurante de lo más acogedores (a pesar del frío, sí).

La nieve y el hielo también juegan y hacen esculturas naturales como las Cataratas de Dettifoss, las cuevas de hielo Eisriesenwelt en Austria o el Glaciar Perito Moreno del que Antartica nos comenta: -“Andar y notar como se mueve bajo tus pies, notar una vibración lejana y saber que es que se ha desprendido un trozo de hielo, el ruido de después y las olas que provoca. Fue increíble”-

Son de esos sitios caprichosos que, sin saber cómo, se han convertido en lugares enigmáticos, mágicos y atractivos para los viajeros.

Por supuesto, en España también tenemos nieve y hielo, sobre todo en las innumerables estaciones de esquí que hay por toda la península. Un ejemplo, la Estación de esquí de Formigal en Huesca, donde se pueden realizar gran variedad de actividades además de disfrutar de un paisaje natural inigualable.

¿Conoces alguna razón más para salir de casa a pesar del frío?

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